lunes, 7 de noviembre de 2011

COMO APRENDER JAPONÉS EN UN MES, SIN ESTRÉS (Parte primera: Sin salir de casa).

BAJO ESTAS LINEAS: Foto de la preciosa villa de Antequera, pueblo que vió nacer al gran guitarrista Francisco Márquez Méndez; quién a la "antigua usanza" entre los clásicos del Flamenco tomó el nombre de Paco de Antequera. En nuestra anterior entrada rendíamos homenaje a este maravilloso guitarrista, bueno entre los mejores como persona, y genial amigo y contertulio (desaparecido tristemente en el año 2000). Con él y junto a sus amiguetes japoneses, tuve el honor y la gran suerte de pasar muchos dias en el País del Sol Naciente -donde daba conciertos de continuo-. Son muchos los recuerdos que de Paco me quedaron, pero entre ellos el que más me hace sonreir aún, es el de su interés porque yo escribiera un libro para conseguir que aprendieran un porquito de japonés, los Flamencos y la gente que estaba de paso por Japón. Paco había vivido en ese país largas temporadas, casado con un bella e inteligentísima japonesa, quien le había indicado los primeros pasos en el idioma y en la forma de vida. No tenía problema alguno para moverse por toda la nación, ni para comunicarse con los japoneses, utilizando divertidísimas reglas nemotécnicas para recordar las palabras, los nombres de las estaciones, los transportes y los lugares donde debía bajar y subir en los trenes. Comenzamos hoy con el recuerdo de este entrañable amigo, del que damos de nuevo unos portales, para quienes deseen escuchar su guitarra, o saber más sobre la vida de este magnífico guitarrista:
http://www.youtube.com/watch?v=HhO2CGoWliU http://www.youtube.com/watch?v=I4Bv-SgHtlg&feature=related http://www.youtube.com/results?search_query=paco+de+antequera&aq=f http://www.youtube.com/results?search_query=paco+de+antequera+francisco+marquez&aq=f
http://www.tristeyazul.com/artistas_flamencos/panteq01.htm

http://www.facebook.com/group.php?gid=140619439309646&v=wall

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La inteligencia natural de Paco de Antequera, era solo comparable a su increíble gracia y sentido del humor andaluz. Con esa sorna sabia, digna del mismo Séneca, el antequerano siempre me decía: -"Angelito, tú lo que tienes que escribir es un libro ´pa` los que vienen aquí de paso; ´pa` que no se pierdan, por ejemplo... Que esto del Japón y el japonés es ´mu duro y mu difisil`. Yo te voy a orientar sobre como tienes que hacerlo, que a ti te va a salir muy bien, porque estás ´mu preparao`... Pero que ´mu preparao`, como mi primo el de la Renault"-.
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Nunca supe si en verdad tenía un primo en la Renault, o si aquello lo decía de chufla, como una gran mayoría de las cosas a las que el genial Paquito se refería. Aunque muy cierto era que aquel gran guitarrista sí que tenía la intención de que yo escribiera un librito, enseñando japonés de la forma más fácil para recordarlo: Con palabras españolas similares. Ella, era una técnica muy común y usual entre los hispanos que hace veinte años vivíamos en Japón, pero el maestro de maestros en reglas nemotécnicas lo fué Paco. No solo porque se acordaba de las más extrañas frases, con sonidos semejantes a otras en castellano; sino porque no se le olvidaba estación o destino alguno, simplemente con oirla una vez. En la entrada anterior hablábamos de como tenía "traducidas" una por una las estaciones de Tokio, de las que ya dijimos como por ejemplo: Ueno, para él era clarísimamente, "Bueno"; tanto como Hamamachuho, significaba: "Ha mama-o chucho"; Yamanote "Ya machote"; Sibuya, "Cebolla"; Meguro, "Mu-negro"; al igual que Ikebukuró clarisimamente podía "traducirse" como "Y qué búcaro". Cosas que hasta se razonaban filosóficamente, puesto que la penúltima estación significa en japonés "ojos negros" (me-guró), y de allí su nombre: "mu negro" -según deducíamos-. Al igual que la última citada, se interpreta al castellano como "vaso del estanque" (Ike-bukuró), que evidentemente dice lo que su nombre indica: ¡Menudo búcaro!. ¡"Y qué búcaro"! .
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Como ya dijimos, Paco conseguía algo que muchas veces no logran hacer ni los japoneses mas listos: Ir de una punta a otra del pais, sin perderse. Además, comúnmente iba escuchando las conversaciones de los de al lado, de las que a veces sacaba conclusiones muy interesantes. Llegando a afirmar (y hasta a demostrar) que el Japón había más leperos que en Lepe; algo de lo que uno se daba rápidamente cuenta, nada más oir "el acento y el habla" de los que nos rodeaban. De todo ello, la conclusión última era la de que había de escribirse un libro para aprender el japonés, desde el "andaluz". Le prometí hacerlo y comencé a preparar datos, aunque tristemente, entre unas ocupaciones y otras dejé aquel interesante proyecto de lado. Tanto, que nunca llegué a enseñar a Paco los primeros capítulos que ya tenía preparados y que seguramente le hubieran encantado.
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SOBRE ESTAS LINEAS: Foto de Paco de Antequera en su juventud, durante el tiempo en que fuera declarado por la crítica musical, como mejor guitarrista Flamenco de los años sesenta. Hasta la llegada a escena de su homónimo (Paco de Lucía), junto a "su compadre" Manolo Sanlucar -quienes renovaron por completo el mundo musical-, el de Antequera había sido la primera figura de la guitarra. Tan solo comparable en su genio con Sabicas, Melchor de Mairena o Carmona (Habichuela); en su genialidad y bondad creemos que fue un hombre incomparable. De un humor incomensurable, era capaz de hacer al mismo tiempo chistes en japonés, español y en "andaluz" (como él decía); provocando la carcajada entre los nippones, quienes le adoraban como guitarrista y como persona.
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Para quienes no conozcan el mundo de Tokio y las dificultades para moverse en los transportes japoneses, les invitamos a visitar esta página de Youtube (que me remite la Sra. Yamashita y que abajo incluimos). En ese video de Youtube, se parodia a un profesor (extranjero) enseñando japonés para orientarse en la ciudad. Precisamente va explicando las estaciones de Tokio, pero su pronunciación, tanto como la de los alumnos, son un verdadero desastre -muestra a veces del "triste habla" que tomamos los occidentales cuando intentamos comunicarnos con estos nippones; quienes tienen uno de los idiomas más difíciles y "enrevesados" del Mundo-. Para quienes tengan tiempo, les ruego que escuchen este video en donde se nombran además las estaciones antes referidas: Ueno, Yamanote, Ikebukuró, Sibuya etc.
LECCIONES PARA TOMAR TRANSPORTES EN TOKIO, VER EN:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=dfjkbv6wYvQ
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En otras entradas hablaré del librito en cuestión, pero hoy vamos a tratar tan solo de comprender lo que puede suponer vivir, sobrevivir, orientarse o trabajar en Japón (tal como nuestro amigo Paco de Antequera hizo con gran éxito y durante años). Evidentemente, nos puede extrañar por qué hay que tener tanta preparación y precaución para iniciar una "vida cotidiana" en este país, aunque si llegamos a experimentar lo que es habitar en lugar del Sol Naciente, fácilmente comprenderemos los "por qués" y las razones de tanto cuidado. Para entenderlo, vamos a poner unos pequeños ejemplos en imágenes, que podrán darnos una idea de lo que supone habitar en Japón (aunque sea, en casa propia). Para ello, comenzaremos imaginando que estamos en este país y nos despertamos de mañana, donde comenzaremos por dar al interruptor de la luz. Evidentemente, si Ud. tiene la suerte de encontrarse en un cuarto que solo contiene un interruptor (foto 1), debe tener conciencia de que es un privilegiado; así que apriete con prisa, alegría y tranquilidad la llave aunque no entienda ni patata de lo que en ella pone. Si tiene frío o calor, no dude en tomar el mando de la estufa-aire acondicionado (foto 2); aunque tras media hora intentando descubrir cómo funciona y habiendo puesto ya seis veces la calefacción (en verano), o encendido en ocho ocasiones el aire acondicionado (en invierno). Le recomiendo que no use más ese incomprensible mando a distancia, y que tan solo lo utilice para abanicarse (en verano) o darse golpes para calentarse (en invierno), pues no le va a servir de mucho más. Así que, simplemente, deposítelo en la mesilla de noche (si tiene la enorme fortuna de que en su dormitorio haya algún mueble...) y salga pronto de la cama.
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AL LADO (foto 1): El común interruptor de la luz, que no debe nunca precuparle. Apriete el botón siempre y sin preguntarse qué pone en la llave, pues de lo contrario se le amargará el día intentando saber lo que dicen y explican esa multitud de carteles y mensajes japoneses, que le van a rodear durante toda su estancia en aquel país. Si viera que al dar al interruptor se produce algún hecho extraño y ajeno a lo que Ud. pretende encender (puesta en marcha de ventiladores, de extractores, o hasta un apagón general de la zona); no tema. Los japoneses no van a culparle a Ud. nunca, siempre echarán la culpa a alguien de la casa (o del entorno) que les cae mal; comentando de aquel que no se puede dejar al alcance de un extranjero tan difícil interruptor.
ABAJO (foto 2): El típico mando a distancia de aire acondicionado-estufa eléctrica que hay en todas las habitaciones japonesas. No se confunda, lo mejor es no tocarlo si no quiere morir de frio o de calor; bien por haber encendido en el mes de agosto la estufa, o "el aire", en pleno invierno. Le recomendamos para una estancia cómoda en el País del Sol Naciente, no tocar (ni menos experimentar) con estos mandos; que pueden llevarle a tener la habitación a diez bajo cero, o a cincuenta grados de temperatura, en pocos minutos.


AL LADO: También muy común será encontrarse este tipo de interruptores; en el que arriba enciende la luz; aunque pulsando al botón de abajo, se pondrá en marcha un ventilador (extractor de humos y olores de la habitación). No se preocupe por dejar encendido el extractor, el siguiente lo apagará y siempre le echará la culpa al que cae mal a todos (del entorno familiar, o del grupo -y nunca será Ud., ya que es un extranjero-). Del mismo modo, si esa "oveja negra" por todos aborrecida, se encontrara encendido el ventilador, estará seguro de que ha sido él mismo quien lo ha olvidado. Puesto que sabe como todos están hartos y le tienen mucha manía, por los olvidos y bobadas que hace de continuo -así que es hasta bueno que Ud. meta la pata, de vez en cuando para poder culpár de sus errores al bobo del grupo (fundamentalmente de todas las picias que hacemos los extranjeros)-. Si comete un fallo u olvido, ni se preocupe, la "oveja negra" creerá de seguro que ha sido él mismo quien se ha dejado el extractor puesto; pedirá perdón y lo apagará. Vivir en Japón siendo extranjero es maravilloso, pues cuantas equivocaciones tiene uno, siempre terminan siendo muy útiles para culpar de ello a otro japonés: Aquel que cae muy mal en el entorno (siempre hay uno)... .
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ABAJO: Si al levantarse o para llegar a su dormitorio, ve que tiene un interruptor de este tipo (también muy común). Haga lo que quiera y apriete lo que le de la gana. Lo máximo que puede suceder es que se enciendan todas las luces (exteriores e interiores) y se pongan en marcha a la vez los ventiladores y demás aparatos de la casa u oficina. Luego vaya discriminando luces, una por una; bajando y subiendo la intensidad (tienen clavijas como las de volumen). Finalmente, cuando tras media hora apretando botones y válvulas (para acertar con la que desea), se harte ya de tanta maquinaria y tecnología, coja una lamparita de mesa y viva con ella en la casa; enchufándola donde pueda y sin tocar mucho los interruptores... . Así y solo así, será mucho más feliz en Japón -además, dejarán de echarle broncas por su culpa a la "oveja negra" del grupo-.
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Ya hemos visto algunos de los primeros problemas con los que nos podemos encontrar en nuestra vida entre Japoneses, ello nada más despertar. Ahora, si ya hemos conseguido dar al interruptor de la luz y parar la estufa-aire, quizás podamos salir del cuarto; así nos encaminaremos hacia la ducha-baño, que en japonés se dice ofuro. Muchos se lo pronunciarán "Ojuro", puesto que en este idioma no hay diferencia de sonido entre la "L" y la "R", al igual que tampoco existe entre la "J" y la "F". De ello que sea tan común que nos pregunten si una palabra inglesa se escribe con "R" de "Rondres", o bien con "L" de "Loma" (ambas dos, capitales bien conocidas de "Leino Unido" e "Itaria"). Ello, porque les es muy difícil recordar si una voz que significa "color" se escribe: "Coror", o bien "Corol"... . Igual sucede con otras palabras en castellano, como "joya"; que comunmente la pronuncian con "F" al principio; algo que solo es llamativo cuando se les oye durante los primeros años de estancia en Japón. Luego, se acostumbra el oido y se nos hace fácil oir lo de "Las Joyas", dicho con "F" en su primera letra. De tal modo y consecuentemente, indistintamente podemos decirles: -Me voy al "Ofuro", o al "Ojuro"-. Tanto es así, que tuve un amigo muy español y que simplemente les decía "Lo Juro"; con lo que los japoneses ya entendían que aquel se iba para la ducha, o el baño.
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Tal como les decía, si han conseguido de mañana, encender los interruptores de luz y por fin llegar al ofuro, vaya con cuidado porque aquí la bañeras tienen menos privacidad que los bares en España. Cualquiera puede meterse o asomarse al baño o a la ducha, mientras Ud. está dentro (carecen de pestillo), de lo que es siempre importante adoptar una postura elegante y digna -hasta en el baño...- . Otro día explicaremos lo que es el "ofuro" (una gran bañera donde se meten todos los japoneses, por las tardes-noches y tras haberse duchado), pero hoy bastará con avisarles de que sus dispositivos de encendido y apagado no solo tienen mil botones, sinó que además hablan. Como muestra les enseñamos un interruptor de Ofuro-Ducha, que como se lo encuentre Ud. apagado le puedo asegurar que es mejor que se duche con agua fria (sobre todo, antes de intentar manejarlo...) (foto 5). De lo contrario puede montar "una buena", ya que el dispositivo comienza a vaciar y a llenar automáticamente la gran bañera, conforme le venga en gana. Mientras, además, avisa de todo lo que va a hacer, en un japonés que solo es comparable al español hablado en los altavoces de las estaciones de tren (absolutamente incomprensible). De tal modo, si ha dado al botón intentando poner el dispositivo del "ofuro" en marcha y ve que comienza a salirle de todo por la bañera, o a cambiar de temperatura lo que sale por los grifos, no dude en llamar a un japonés. Puede perder media mañana tirando agua caliente, algo que mucho les incomoda a los nippones; sobre todo porque ellos se duchan y bañan por la noche y apenas hay quienes entran en el baño de mañana.
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AL LADO: Mando normal de baño japonés (ofuro). Le recomiendo no tocarlo, o bien de hacerlo, haberse aprendido perfectamente sus funciones. De lo contrario, si se pone Ud. a dar botones al tun-tun (como todos hemos hecho alguna vez) puede montar "una de cuidado". Pues créame que no hay nada más desagradable que encontrarse dentro de la ducha, sin ropa y ver como tras darle al mando, este empieza a hablarle en un japonés incomprensible, contándole todas las funciones que va a realizar y las que va a dejar de hacer. Ello mientras a Ud. (que está intentando lavarse) solo le sale agua fria de la ducha, y para colmo, observa como se vacía y llena automáticamente la bañera varias veces... . Un lío. En caso de haberlo tocado y no saber qué hacer, llame siempre a alguien que lo sepa manejar (aunque se encuentre en una situación y postura poco digna para ser visitado...).

ABAJO: Si tiene la fortuna de que en su ducha hay un mando como este de la foto, no lo tema. Al revés, considere que es Ud. un hombre afortunado y que va a poder controlar su agua caliente (basta con girar la ruedecita). Solo si ve que hace extraños ruidos el aparatito, llame a un japonés . Además, el calentador tiene hasta un aviso en inglés y otro en portugués (advirtiendo de que debe de estar en un ambiente bien ventilado). Como le digo: No tema usarlo ni aumentar la temperatura, aunque a veces por mucho que se gira la rueda, sale el agua igual de fria (o de caliente)... .
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Bueno, pues si ya ha conseguido ducharse, tenga por seguro que ha hecho algo que merece un aplauso. Pese a ello, en el baño y al terminar de asearse siempre tenga cuidado de dos cosas: Primero de no usar los detergentes para limpiar la bañera (ofuro) como jabones o geles. Segundo y muy importante: Cuidar de no poner crema de manos (u otro ungüento extraño) en el cepillo de dientes. Ello, porque en Japón las zonas de aseo son comunes, por lo que nos dejarán siempre las cremas para la piel, el pelo (o hasta las depilatorias), en la misma estantería que la pasta de dientes. Siendo un problema muy común el de confundir el dentífrico con alguno de estos ungüentos, que para las manos -o la piel- se usa en la casa. Ello puede llevarle a tener un terrible disgusto antes de desayunar, sobre todo si lo que pone en el cepillo de dientes es una crema depilatoria, como me sucedió a mí en un despiste.

AL LADO: Limpia-vajillas japoneses. Hay que tener cuidado para separar siempre bien este tipo de detergentes (y los limpiadores de la casa), de los geles de baño. De lo contrario, como no hay quien entienda lo que pone, nos los echaremos al pelo con toda tranquilidad. Pero atención: Lo más difícil es distinguir la pasta de dientes de las cremas de manos, pues vienen en envases casi iguales. Mucho cuidado sobre todo con las cremas depilatorias, que son las peores en caso de intentar lavarse los dientes con ellas... .

ABAJO: Ya ha conseguido salir Ud. de la ducha, limpito y arreglado. Enhorabuena. Ahora acérquese al microondas y calientese la leche o el agua para el café... . Quizás mejor no se preocupe y póngala en un cazo a calentar. Si no sabe como encender la cocina o no la tiene, desayune un yogourt fesquito (por ejemplo). Mientras, puede intentar encontrar un modelo parecido al microondas que en su casa tiene, para ver si existen instrucciones en inglés en internet.




AL LADO: No se le ocurra ni intentar manejar la maquinita esta de hacer arroz. Necesita mil programas y saber a qué hora se va a poner en marcha. Si quiere desayunar con arroz blanco, lo mejor es que lo pida y sobre todo no toque este "instrumento" que puede llevarle horas para programarlo y al final hacerle automaticamente un arroz terrible.
ABAJO: Lo más seguro, como les digo es tener un yogur a mano. Aunque no dude en comprar el que primero ha cogido en el supermercado; pues para leerse las caracteríaticas de cada yogourt, podría pasarse una mañana entera entre las estanterías de la tienda. De ello, primero saber o preguntar lo que es un yogur; tras lo que una vez reconocido su envase, tomaremos el primero que hay en la estantería -que salga del sabor que quiera (como la suerte dictamine)-. Si le sale o sabe malo, sepa que ese es un mal día, y quizás esté de mala suerte (no debiera hacer negocios, ni menos comprar lotería).




¿TÉ O CAFÉ?: La eterna pregunta del desayuno, pero si se encuentra solo, sepa que no le va a quedar más remedio que abrir las bolsas para saber el contenido de lo que quiere tomar. Así podrá elegir entre hacerse un café o tomarse un té por la mañana. En las fotos: Al lado empaquetamiento de café y abajo una caja con bolsas de té. En los comercios japoneses hay mil tipos de tes y cientos de cafés; no se preocupe mucho en elegir, al tun-tun y si le sale malo ya sabe que no está de suerte.



Bueno, pues parece que ya hemos conseguido ducharnos, encender la luz y hasta tomarnos un cafelito y un yogur. Estamos hoy de veras de suerte, sobre todo si en todo "este tramo" aún no hemos sufrido un imprevisto que nos hiciera terminar el baño con agua fría, limpiarnos la cabeza con lava-vajillas, bebernos un café hecho sin calentar el agua, o tomar un yogur que habían olvidado en la nevera desde hacía semanas y que estaba más caducado que la comida de una momia. De todos modos no se preocupe, si llega el caso en el que Ud. se limpia los dientes con crema de manos, o se come un alimento que desde meses atrás, estaba caducado en el frigorífico; no le va a pasar nada... . Bueno, al menos eso le asegurarán todos, entre risas y juergas, cuando les vaya contando sus tristezas y lo que le ha ocurrido esa mañana de infortunios... .
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Después de dar una vuelta a solas por la cocina, observará que lo único de lo que tiene verdaderamente certeza y de las pocas cosas que sabe usar correctamente, serán: El papel de aluminio y el plástico, de envolver. Otros objetos que también le serán familiares y que verá comunes a los de Occidente son: Las bolsas de basura y las de la compra (de plástico). El resto de enseres, comidas, objetos para cocina -y hasta las latas-, le serán tan extraños como a veces malolientes. No se preocuope, a los japoneses también nuestras comidas (quesos, ajos y etc) les huelen a rayos. Con el tiempo le ocurrirá lo mismo que en casa: No podrá vivir sin comer esas cositas que en los primeros dias le dieron tanto asquete (el daicon, el tacoan, el nató, o los riquísimos tskémonos).


AL LADO: El plástico de envolver alimentos y el papel de aluminio, son de las pocas cosas que uno sabe usar correctamente en Japón. Pese a ello, que no nos encarguen ir po ellos al supermercado, pues podemos tardar horas hasta encontrarlos (sobre todo en distinguir cual es cual...).
ABAJO: Si alguien te deja un recadito escrito en la nevera y te levantas estando solo en casa, lo mejor es esperar para después del desayuno por intentar saber qué te dicen... .


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Cuando estás solo y aburrido en casa, lo mejor es ir a ver un poco la tele. Es una suerte, pues muy de mañana ponen las noticias de Occidente, y en versión original. Ello siempre que consigas dar con el canal, ya que el mando de la televisión es un "galimatias" de cuidado. De todos modos, si no sabes muy bien en qué canal emiten las noticias occidentales, siempre se puede abrir un periódico y consultar la "cartelera" de T.V. . Finalmente, para cualquier duda, hoy en día es todo muy fácil de consultar, gracias al ordenador y a través de internet. Ello, siempre que no nos hayan dejado el teclado en idioma japonés, o que no sepamos desbloquearlo.... . Pese a todo, si tienes un pequeño problema siempre se puede telefonear desde un fijo, cuyas teclas son aún en su gran mayoría comprensibles.


Al LADO: Mando a distancia de la televisión, para cuyo uso han de intervenir dos cosas: El "conocimiento del medio" y (sobre todo) la buena suerte.
ABAJO: Un periódico en su cartelera de T.V., en la que podemos ver "facilmente" lo que anuncian y pondrán ese día.




AL LADO: Hoy en día tenemos la ventaja de internet y de poder consultar por ese medio cualquier duda. Ello siempre que el teclado no te lo hayan dejado en japonés bloqueado (como comunmente realizan en las empresas, para evitar extrañas "visitas").
ABAJO: Pese a todo, siempre está el clásico teléfono fijo con el que podemos resolver cualquier duda, llamando a un amigo. Ello, si acertamos en las teclas de descolgar y telefonear...


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